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Cuerpos disidentes a través de la palabra: Venus y Adonis de William Shakespeare

Actualizado: 13 dic 2023

El poema narrativo de Shakespeare, Venus y Adonis, provee un sinfín de elementos provocadores y revolucionarios. Este trabajo se enfocará en la corporalidad y el esquema de comportamiento de los protagonistas: Cuerpos disidentes a través de la palabra.


La descripción poética de Venus y Adonis lleva al lector a una concepción distinta de la figura de los amantes. Por lo tanto, se diseccionarán las descripciones y cómo la percepción del cuerpo enamorado se consolida a través de estas. También, en la primera sección del texto, se analizarán las descripciones de Venus y los esquemas de comportamiento de la figura femenina a lo largo del poema. En la segunda sección, se compararán las descripciones físicas de la figura masculina y los paralelos que se crean a través del esquema de comportamiento de este personaje. Por último, recopilando los datos anteriores, se expondrá cómo es que la interacción entre las figuras amantes sale de la relación estereotípica y muestra una realidad alterna dentro del pacto amoroso.


Las concepciones del cuerpo femenino que el texto otorga son muy distintas a muchas de la época. Tradicionalmente, el cuerpo femenino sigue la tradición petrarquista de la belleza, el amor cortés y la sublimación de la amada. «Esta lírica viene asociada a la idea del amor cortés. […] el amante se comporta como un vasallo y muestra una actitud de servicio ante su dama. La dama, cúmulo de cualidades, se mostrará siempre esquiva y severa», menciona Ángela Trillo en su Lírica del amor.


También, dentro de este canon, se ejemplifica el amor como una caza, o algún deporte de persecución, en la que la amada es una cierva expectante del acto amoroso del amante. Venus no tiene ninguna de estas características, ella es presentada como un amante persecutor y activo, y en ningún punto es esquiva o severa. Sus acciones son contrarias a la manera de actuar esperada de la mujer durante el pacto amoroso y no se le da el tratamiento de donna angelicata. No hay idealización de la mujer en el texto. 


Las descripciones del cuerpo de Venus en el poema son muy pocas y se enfocan en sus mejillas y labios: 


«Claps her pale cheek till clapping makes it red»

«My wax-red lips»


Su cuerpo es breve, en ella no se describen los elementos típicos de la belleza petrarquista. Venus no es un ícono de la hermosura: el autor no explota su físico. Además, los versos en los que se habla de su aspecto están fuertemente atados a las interacciones con Adonis. Una de las pocas secciones en las que el cuerpo de Venus es descrito sin interactuar con el cuerpo del amado, es la escena en la que corre por el bosque en busca del muchacho.


«And as she runs, the bushes in the way

Some catch her by the neck, some kiss her face,

Some twined about her thigh to make her stay.

She wildly breaketh from their strict embrace»


Se describe su liberación de las plantas como «salvaje». El cuerpo de la mujer es fuerte, activo y decidido. La falta de descripción corporal empuja al lector a imaginar su aspecto a través de las acciones. Este texto propone la percepción física de Venus como una mujer de talla grande. La expresión corporal de este personaje es capaz de someter, detener y levantar a su amado, lo que sugiere que su cuerpo es de mayor tamaño que el de Adonis o, por lo menos, que la mujer tiene mayor fuerza física que su contraparte masculina. Esta concepción del físico femenino es muy particular y, junto con el esquema de comportamiento del personaje, Shakespeare crea una imagen femenina mucho más humana, cercana, contraria a la idealización petrarquista de la amada. 


Adonis es el verdadero protagonista estético del poema; las descripciones de su cuerpo son constantes, y muchas veces, entran en el canon estético de la belleza petrarquista. En una inversión de los papeles tradicionales de los amantes, él es comparado continuamente con la naturaleza; a él se le atribuyen las características de la donna angelicata.  Los versos en los que la mujer, la amante, habla del amado presentan de manera continua una alabanza al físico masculino, llegando a calificarlo, incluso, como «divino».


«Till forging Nature be condemned of treason

For stealing moulds from heaven that were divine,

Wherein she framed thee, in high heaven’s despite,

To shame the sun by day and her by night».


El tratamiento que se le da a su cuerpo por Venus es inverso al de la tradición petrarquista, en la que el cuerpo del amante casi nunca es mencionado o solo se presenta con un campo en el que se reflejan los signos del amor o desdeño de la amada. Adonis es un elemento provocador. La mujer es quien desea al hombre de manera desesperada, pasional. El muchacho no es descrito vigoroso o excepcionalmente varonil, él tiene una identificación inocente, más cercana a la juventud temprana que a la adultez.


«For shame» he cries , «let go, let me go» 

»Whose beams upon his hairless face are fixed»


En el primer verso se observa la vergüenza cuasi infantil con la que Adonis reacciona a los avances amorosos de Venus, mientras que en el segundo la voz poética señala la edad temprana del muchacho al apuntar que su rostro carece de vello. El elemento de la juventud del amado se repite en varias ocasiones durante el texto con adjetivos como, «verde» o «inmaduro». Las características otorgadas a Adonis crean todavía más distancia entre la configuración tradicional de los amantes y la presentada en el poema. Venus obtiene la figura de un amante con mayor poder en el pacto amoroso, lo que convierte a Adonis en el amado sumiso y expectante. 


A través de estas descripciones, cada uno de los personajes reclama su papel reconfigurado dentro del intercambio amoroso y es con esta inversión con la que interactúan. Aquí se hace evidente la reinterpretación de Shakespeare del mito de Ovidio. 


En la primera estrofa del poema, Venus detiene a Adonis y a su caballo, para después tomarlos a ambos y hacer sucumbir al muchacho a sus deseos amorosos. En esta escena se muestra la ventaja física de la amante sobre el amado. Los versos en los que se describe la superioridad corporal de Venus son un tópico constante de la obra, lo que crea un erotismo atípico. La sensualidad del cortejo se encuentra en el poder femenino. El cuerpo de esta no es una herramienta para el deseo ajeno, es el vehículo de la pasión propia y con él logra vencer las negativas del amado.


«He saith she is immodest, blames her miss;

What follows more she murders with a kiss


Las interacciones de los amantes están marcadas por una clara jerarquía; la mujer es aquella que está en control de las situaciones mientras que la contraparte masculina se ve rendido ante los deseos de Venus.


«Backward she pushed him as she would be thrust,

And governed him in strength though not in lust.»


Finalmente, la voz narrativa admite de manera explícita las ventajas del cuerpo y la voluntad femenina sobre la masculina. Adonis completa su reconfiguración como un amante pasivo y obediente, quien, a pesar de posarse sobre la diosa, es incapaz de manejarla, al tiempo que Venus reclama su papel como amante dominante, que permite los desplantes infantiles del muchacho y las quejas solo como parte del juego erótico que lidera. Los versos que describen el final de la reconfiguración del acto amoroso distan abismalmente de la concepción petrarquista, ya que los papeles están en una inversión total. «[…] The unanticipated agency, of a female “object” who inexplicably returns the glance, reverses the gaze, and contests the place and authority of the masculine position», menciona Judith Butler en su libro Gender trouble. Esto es exactamente lo que sucede en el poema, Venus es capaz de regresar la mirada de deseo, e incluso, como menciona Butler, invierte las estructuras de poder. El cuerpo es el objeto en el que se llega a una resolución de la persecución erótica entre los personajes. La rendición de la figura masculina es trasmitida a través de la sensualidad de un beso obediente.


«Her lips are conquerors, his lips obey.»


El cuerpo de Venus recostado sobre la espalda con Adonis a horcajadas sobre ella no es solo disidente o atípica, es completamente revolucionaria. Muestra el deseo femenino como una expresión corporal en conjunto con el amante. Los cuerpos de los personajes están en armonía dentro de la reconfiguración erótica:


«He on her belly falls, she on her back».

«He will not manage her, although he mount her».


En conclusión, este texto propone la decodificación del acto amoroso como una oportunidad para el deseo femenino; en el cual el cuerpo de la mujer sea el conductor de los avances amorosos. Esta es una idea que aun en la modernidad resulta extraña y, a veces, no logra ser entendida. A través del lenguaje poético, Shakespeare logra conformar un cuerpo femenino disidente, que no se identifica con el canon estético ni con los comportamientos impuestos. También permite a la identidad masculina explorar la sensibilidad de la sumisión durante el cortejo y aún en el mismo desarrollo del vínculo amoroso, además de la rendición corporal ante la amada. Al explorar la pasión femenina hacia el cuerpo masculino, entiende el poder femenino como un intercambio erótico entre la pareja y le da a la identidad de la protagonista una profundidad sexual innovadora. Los cuerpos de Venus y Adonis significan otredad corporal y erótica. Shakespeare logra, por medio de un mito antiguo, traer la modernidad absoluta de la percepción y autopercepción de los amantes; una obra que visualiza de manera completamente alternativa el pacto amoroso, y sobre todo la corporalidad y el deseo femenino. 


Referencias

  • Butler Judith. Gender Trouble. Routledge. 1999. Edición PDF. Consultado 20 de junio. 


  • Mottet Nicole. La donna angelicata. Literatura Medieval. Semestre III, Escuela de letras, UCAB. 15 de enero de 2017. Consultado 18 de junio.


  • Shakespeare William. Shakespeare´s Sonnets & Poems. London: Simon & Schuster. 2006. Shakespeare Folger Library. Edición PDF. p. 17. Consultado 17 de junio.


  • Trillo Ángela. Lírica del amor. Orígenes del petrarquismo: la poesía trovadoresca y el dolce stilo nuovo. El petrarquismo y sus innovaciones. Literatura Universal Web. 26 de junio de 2016. Consultado 17 de junio.



Ensayo

Vero Mon, Alumna de Licenciatura en Literatura y Creación Literaria

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