Ardor
- Ricardo Calderón de la Barca

- 28 mar
- 1 Min. de lectura
No es el ruido de risas limitadas,
ni que la elocuencia de sus voces
resuena entre silencios repetidos;
no es la voz que conoces
ni el color de los cantos al oído
en busca de algún recuerdo perdido.
Es el grito de razones privadas
Perdones no pedidos,
lealtades desatadas.
Y lo miras entre las llamas, fuego
denso que te deslumbra,
lo miras sin buscar la luz, ni un juego
de sombras en la nada.
Y quieta en la penumbra,
donde tu sombra baila anaranjada,
tu voluntad alumbra
los pensamientos profundos de cada
ardor suelto en la piel:
¿Es locura, verdad?
O ¿es mi dolor hueco en realidad?
Fuego fiero
Como hojas de otoño
caen vacías promesas
de tus labios sueltos.
Como un débil moño
une palabras, presas
de mentiras; a eso me refiero,
al triste fuego fiero
que nos lleva al engaño
por un falso momento
de paz, y no prefiero
oír verdades durante un año…
Porque
Entre engaños vivimos
solos, como gallardos
en búsqueda de honestas emociones
que nunca conseguimos.
Ricardo Calderón de la Barca Cortés
Sexto semestre en Literatura y Creación Literaria




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